“Colette” retrata parte de la vida Gabrielle Colette, que era una escritora diva pero su arte debía ser escondido, y todos sus fans pensaban que quien escribía era su marido y no ella, pues en esa época “¿CÓMO UNA MUJER IBA A ESCRIBIR, CÓMO UNA MUJER IBA A VENDER?????”
 Historia bastante similiar a la magnifica y reciente “The wife” (con Glenn Close), pero ésta Sí es real y transcurre en 1900.
 Lo más interesante de este film es la ambientación, la puesta en escena. Los vestuarios, las locaciones, los peinados, los modismos y ese Paris de principio de siglo está perfectamente representado, y el director, Wash Westmoreland, logra un ritmo muy ameno para una película de época.
 Es entretenida porque todo el tiempo van pasando cosas. Desde que Colette se casa con su primer marido, su despertar como escritora (su marido, apodado “Willy” era un escritor mediocre que explotaba a escritores fantasmas, y ella fue una de sus explotadas), las infidelidades de éste, el despertar de su bisexualidad, su represión, el engaño de nuevo, los celos del “cuerneador serial”, un “affaire” con un travesti (Missy o la Marquesa de Belbeuf, quien merece su propia película, ya que se casó con un gay y ella se hizo macho en una época donde era delito) hasta llegar al DIVO final.
 Me pasaron varias cosas con esta peli. Primero, decir que el trabajo de Keira Knightley (“Orgullo y prejuicio”) no está mal pero queda eclipsado por el enorme trabajo que presenta Dominic West como el marido de la protagonista. Lo que hace este hombre en materia de matices, cuerpo voz y alma es para aplaudir de pie y que tenga una merecida nominación al OSCAR. No es el típico villano y el actor supo darle a su criatura una paleta de rasgos antagónicos entre si, que llegás a amarlo y odiarlo de un segundo a otro. Su carisma era indudable y nuestro Dominic (“The wire”) lo captó a la perfección. Con Keira no pasa lo mismo y la sensación es que ella hizo de ella misma (que zafa porque la amamos ). De hecho, me pareció que todo lo referido a su “tortez” (así le decimos los jóvenes al lesbianismo) fue trabajado bastante light desde los aspectos corporales y de voz.
A mi me hubiese gustado que profundicen mas en temas de sexualidad y del dolor en no poder ser por ese inmundo “deber ser” que destruía a aquellas mujeres que se querían destacar. Todo pasa pero sin que te haga tilin tilin ( como dicen los españoles). A Colette le pasan cosas buenas, malas, orgasmos y siempre tiene la misma actitud (cambiá la caripela, Keira!!)
 Me resultó muy interesante ver a un pionero en el travestismo en esa época (buen trabajo de la actriz Denise Gough) y pese a todo cuando terminé de ver la peli dije:  “¡Qué divo, Paris! Super open mind, open legs, open todo mia mor”. No tenían mucho drama y eran más abiertos que muchos Argentinos en el 2018 de hoy.
 Interesante BIOPIC de una mujer que abrió caminos para la mujer de hoy. Que dio voz a la sexualidad femenina en un momento donde parecía que sólo gozaba el hombre. Que merece que la conozcas (no te quedes con esta peli, lee los libros de Claudine, lee sus otras novelas, investigá de su vida), y que la disfrutes en pantalla grande.
3 Y MEDIO FACUNDITOS ( BUENA + )