• ¡Volvió la Su! ¡Por fin! Cada año labura menos la Diva. Se puede dar esos lujos.
  • Por lo único que la miro es por sus proverbiales metidas de pata. Ya se mandó unas cuantas en tan sólo un par de programas.
  • Pero ninguna comparable a lo de “dinosaurio vivo”. Ese blooper quedó para la historia.
  • Maso. Presentó a una nena en “Pequeños Gigantes” que hacía la fonomímica de Tita Merello, y cuando la participante terminó de “cantar” “Se dice de mí”, ella exclamó: “Tiene una voz increíble: yo al principio pensé que estaba doblada. ¡Pero cantaba en vivo!”.
  • Es distraída. ¿No le hará mal tanta tintura de Miguelito Romano?
  • Otra. Habla con José Luis Rodriguez (otro Highlander) y le pregunta: “¿Dónde estás, Pumita? ¿En Caracas?”. ¡Justo él, que aborrece al yosapa de Maduro! ¡Vaderetro!
  • ¿No lo hará a propósito? Digo, esa ingenuidad que la hace tan divertida, ¿no será impostada?
  • No creo. Le sale natural. Es su marca registrada. Lo que la mantiene vigente.
  • Todos se reciclan, como los políticos. ¿No lo vieron al Dr Pierri, defensor del Pepo?
  • ¡Sí! Que no se le ocurra salir en cámara con el hijo, porque lo manda al frente al cumbiantero, como hizo con el portero, ¿se acuerdan?
  • Lo extraño es que el abogado de las víctimas es quien lo “icardeó”: su ex socio, ahora casado con su ex mujer. Todo queda en familia. Un menjunje leguleyo.
  • Desconfío mucho de los abogados mediáticos. Pierri  posó con su mujer policía como si fueran Pampita y Pico Mónaco. ¿Es neeeesario?
  • ¡Qué atrasada que estás, Nené! ¡Esos dos ya se pelearon! El amor forrandulero es fugaz.
  • ¿Y el amor de las fórmulas presidenciales durará? F&F, por ejemplo. ¿Cuánto le dan?
  • Alberto está muy nervioso. Me hace acordar al famoso episodio de la Chiqui calenchu, escupiendo “¡Mierda, carajo!”, mientras Danielito Tinegggg le aconsejaba con su acento franchute: “¡Calmáte! Te pegggjudicás!!!” Eso mismo le diría a Albertito.
  • Lo alteran los periodistas, con sus preguntas impertinentes. Eso pasa.
  • ¿Por qué “impertinentes”? Ponen en evidencia sus contradicciones y ponen en duda el súbito cambio de actitud hacia la Jefa, a quien denostaba ayer nomás. Se ofusca porque tiene cola de paja. El que tiene la conciencia tranquila, ni se inmuta.
  • Y el que se calienta, pierde. Le va a dar algo si no se controla.
  • Espero que no haya una caza de brujas post diciembre.
  • Otra caza de brujas, querrás decir. Deja vu. Somos un perro que se muerde la cola.
  • Gane quien gane, chicas, compadezco al que apoye el trasero en el sillón de Rivadavia.  Le toca bailar con la fea. Esto es una papa caliente.
  • ¡Qué dicho antiguo, Chela! No nos discrimines a las feas. No hagas la gran Yanina Latorre, please.
  • ¿Por qué?¿Qué moco se mandó ahora?
  • “No hay nada más malo que un enano”, dijo en “Las Diablitas de la mañana”.
  • No entiendo por qué De Brito la banca.
  • Simple. Porque es tan malo como ella.
  • Se casó en secreto el caracúlico. ¿Se enteraron? Con un estilista, Javier Medina.
  • Mirá vos. Lo tenía escondido, el muy picarón.
  • Lógico. El no habla de su vida privada. Sólo hurguetea en la de los demás.
  • En la de quienes le dan la chance, querrás decir. Hay artistas que jamás ventilan sus asuntos personales y no sabemos nada de su intimidad. La preservan a capa y espada y no entran en el juego mediático. Hablan de su laburo y punto. “Comme il faut”.
  • Che, ¿y si hoy brindamos con caña con ruda macho?
  • ¿Por?
  • Por aquello de “julio te prepara y agosto te lleva”.
  • ¡Tocáte la izquierda, mufa!
  •  No es mala idea, Nené. ¡Mozo! Traiga caña cuchuflito y una picada pindonga, porfi. Que es fin de mes.¡Chin, chin!